Realmente uno no se da cuenta como la suma delos detalles puede llegar a afectar el ir y venir de las cosas cotidianas.
Uno no se fija en las cosas pequeñas, esas tareas que nos llegarían a quitar unos cinco minutos del trabajo en la chamba, tampoco en los detalles de una plática con un siempre conocido, ni el los detalles en la forma de ser de los demás.
Pero justo esto no lo tomamos en cuenta por arreglar el mundo, ya sea en lo profesional o en lo personal.
Llega a suceder que preferimos tomarnos el tiempo suficiente (y hasta de mas) para solucionar aquellas broncas que son “importantes”, las que son siempre urgentes y que tienen algún peso a corto plazo. Pero no nos fijamos que por dejar que se acumulen los “esta fácil”, “al ratito sale”, “es para después” y los “no urge” pueden ser mas peligrosos que jugar a la ruleta rusa con un vietnamita kamikaze.
Es por eso que la suma de todo los detalles es lo que mas pesa, pues la falta de planeación y de objetividad de las tareas del diario son los que nos hacen sujetos a ser castigdos a consecuencia de nuestra pobre visión de que tenemos de ellas.
En lo personal envidio a las personas que SI saben llevar BIEN una agenda, puesto que yo llevo una, cual odio por que puede ser un grillete del trabajo. Es, para mi, muy divertido ver a las personas que hasta para ir a comprar cigarros necesitan ver la agenda. Pero ese es el nivel ridículo al que uno no debe llegar, la agenda es al workoholic como para mí el cigarro, llegan a hacer daño pero sabes que no puedes dejarlo (fácilmente)
Para ser dueño de tu tiempo deber ser detallista, saber como manejar todos los detalles y poder identificar como atacarlos. No importa como mates las pulgas pero hay que matarlas todas es una forma de hacer las cosas, pero seria mejor que incluyera algo sobre que si dejo hasta el final las pulgas chicas por matar a las grandes, las chicas ya habran crecido lo sufucinete como para dejar otras chicas.

